Google ha distribuido una actualización urgente de Chrome para corregir CVE-2026-85046, un zero-day en V8 con explotación activa. La solución consiste en actualizar a Chrome 152.0.7977.82 o superior y reiniciar el navegador para aplicar el parche.
Google lanzó una actualización urgente para Chrome después de detectar la explotación activa de CVE-2026-85046, un día cero de severidad alta en V8, el motor de JavaScript y WebAssembly del navegador. La vulnerabilidad permite que un atacante remoto ejecute código arbitrario dentro del sandbox si la víctima accede a una página HTML manipulada, un escenario común en campañas que utilizan enlaces, malvertising o sitios comprometidos.
El defecto corresponde a una confusión de tipos en V8, una clase de vulnerabilidad que generalmente facilita primitivas peligrosas como lectura y escritura arbitrarias en memoria dentro del heap de JavaScript. En este caso, el análisis técnico señala al compilador Maglev y a optimizaciones relacionadas con Array.prototype.sort, donde ciertas decisiones de inlining y especialización pueden dejar al motor en un estado inconsistente. Esta desincronización resulta en un comportamiento explotable, que permite a un atacante construir una cadena de explotación confiable.
Google corrigió el problema en la rama estable de escritorio con las versiones 152.0.7977.82 y 152.0.7977.83 para Windows y macOS, y 152.0.7977.82 para Linux. La actualización no solo cierra este fallo, sino que también incluye correcciones para un total de 12 vulnerabilidades, lo que refuerza su carácter de parche recomendado con urgencia.
La compañía mantiene su política de limitar los detalles de algunos fallos hasta que la mayoría de usuarios se actualiza, con el objetivo de reducir la explotación adicional. El investigador Salvatore Gulizia, conocido como Serotav, reportó el fallo el 4 de agosto de 2026 y recibió una recompensa de 1.000 dólares. El vector CVSS publicado marca 8.8, con interacción del usuario requerida, algo coherente con un ataque que necesita que la víctima cargue contenido web preparado.
Para los usuarios, la mitigación práctica es sencilla: actualizar Chrome y, sobre todo, reiniciar el navegador para que la versión parcheada quede en ejecución. En entornos corporativos conviene acelerar la gestión de parches, verificar el inventario de versiones implementadas y priorizar equipos con mayor exposición. También deben estar atentos los navegadores basados en Chromium, como Microsoft Edge, Brave, Opera o Vivaldi, que necesitan integrar la corrección en sus propias actualizaciones cuando sus fabricantes las publiquen.
Con Información de unaaldia.hispasec.com
