El Estrecho de Gibraltar es un paso marítimo de 58 kilómetros de longitud situado entre España y Marruecos, que une el océano Atlántico con el mar Mediterráneo. Su punto más angosto mide 13 kilómetros y se localiza entre Punta Marroquí, en España, y Punta Cires, en Marruecos, mientras que su sección más ancha alcanza los 44 kilómetros.
La profundidad media del estrecho es de 300 metros, y la máxima llega a 980 metros en la zona comprendida entre Guadalmesi (España) y Punta Cires (Marruecos). En sus aguas opera una fuerte corriente superficial que fluye de oeste a este, acompañada de una contracorriente profunda, condiciones que complican la navegación.
A diferencia del estrecho de Malaca, Gibraltar no cuenta con una ruta alternativa. De este paso dependen 512 millones de personas de 22 naciones para el comercio marítimo. Cuando los volúmenes que atraviesan Gibraltar se reducen, el comercio de la región mediterránea se contrae de inmediato, a diferencia de lo que ocurre con otros estrechos que disponen de opciones alternativas, en los que las señales tardan en manifestarse (1).
Con Información de www.defensa.com
