El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dio a conocer el informe “El miedo al delito en Chile”, un documento que revela que el 73% de la población chilena experimenta con una intensidad considerable el temor a la delincuencia, un fenómeno que opera como un freno invisible para el desarrollo del país.
El documento constata que Chile registra niveles elevados de miedo al delito. En 2025, el 53% de las personas consideraba probable ser víctima de un delito en sus lugares o actividades habituales, frente al 42% registrado en 2021. En ese mismo periodo se amplió la distancia entre la victimización real y el riesgo percibido de sufrir un delito: la brecha pasó de 9 puntos porcentuales en 2010 a 31 puntos en 2025.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que el miedo al delito no se explica únicamente por la experiencia de haber sido víctima. Según los análisis estadísticos del informe, los desórdenes y las situaciones de violencia percibidas, junto con la percepción de que la delincuencia ha aumentado, figuran entre los predictores más relevantes de las distintas dimensiones del temor. Las experiencias recientes de victimización se asocian de manera significativa con el riesgo percibido, sobre todo cuando un delito violento afecta al hogar, mientras que su relación con la sensación de inseguridad y con la evitación de actividades cotidianas es más moderada.
Las cifras clave del informe
La paradoja del miedo: aunque la tasa de victimización en los hogares se ha mantenido relativamente estable, la distancia respecto del riesgo percibido se disparó, al pasar de 9 puntos porcentuales en 2010 a 31 puntos en 2025.
Caminar de noche: menos de 4 de cada 10 chilenos se sienten seguros al caminar solos por la noche en su barrio, en comparación con el promedio global de 7 de cada 10 personas.
Probabilidad de ser víctima: en 2025, el 53% de los encuestados consideraba probable sufrir un delito en sus rutinas habituales, 11 puntos más que lo registrado en 2021.
Restricción de libertades: el 62% de las personas declara evitar salir de noche por temor a la delincuencia, lo que modifica sus horarios de ocio, las dinámicas familiares y el uso del espacio público.
Los datos del informe se elaboraron en base a la ENUSC para el periodo 2008-2025.
Qué causa este temor, según el PNUD
El equipo de investigación, liderado por Maya Zilveti, aplicó metodologías mixtas y determinó que el miedo no responde únicamente a la condición de haber sido víctima directa de un delito. Los principales factores que lo alimentan son los siguientes:
Factores del entorno: los desórdenes sociales y la gravedad de las situaciones de violencia percibidas en los barrios.
Nuevas dinámicas urbanas: el impacto de las recientes olas migratorias, las secuelas del estallido social y los cambios posteriores a la pandemia.
Rol de la información: una amplia cobertura de delitos violentos tanto en los medios de comunicación tradicionales como en las redes sociales.
Crisis institucional: la evaluación crítica de la ciudadanía hacia los líderes políticos y la percepción de que las instituciones no responden a tiempo.
Cómo afecta a la sociedad
El estudio advierte que el miedo se distribuye de forma desigual y afecta con mayor fuerza a las mujeres y a los sectores socioeconómicos bajos y medios, que disponen de menos recursos materiales y relacionales para protegerse. A nivel nacional, Georgiana Braga-Orillard, representante residente del PNUD en Chile, subrayó que este fenómeno actúa como un “freno al desarrollo”, al erosionar la cohesión social y alterar la actividad económica.
El PNUD concluye que las políticas de seguridad aplicadas en Chile durante los últimos 25 años subordinaron el miedo a metas exclusivas de control y reducción del delito. Por ello, propone abordar el temor como un problema público en sí mismo, mediante medidas territoriales para recuperar espacios públicos y mejorar los entornos barriales; respuestas diferenciadas con perspectiva de género y enfocadas en la vulnerabilidad de cada grupo social; y estrategias de seguridad transversales que trasciendan los ciclos electorales y fortalezcan la presencia institucional.
Con Información de revistaseguridad.cl
