Durante la conferencia Air, Space and Cyber 2025, organizada por la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales, el general David W. Allvin, Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), oficializó el comienzo de la producción del primer avión de combate de sexta generación, el Boeing F-47. Este vuelo está diseñado como parte del programa del futuro caza Dominio del Aire de Próxima Generación (Next Generation Air Dominance, NGAD). Este anuncio representa un hito importante en el desarrollo del poder aéreo estadounidense, posicionando al futuro F-47 como el sucesor del Lockheed Martin F-22 Raptor y un pilar fundamental para la superioridad aérea futura de la USAF.