Colombia se encuentra en una de las fases más ambiciosas de modernización militar en su historia reciente. El país ha establecido una estrategia de fortalecimiento integral de la Defensa Nacional que comprende inversiones superiores a los doce mil millones de dólares para la adquisición de nuevos sistemas de armamento, renovación de flotas aéreas y navales, modernización de equipos terrestres, construcción de plantas industriales y consolidación de una base tecnológica nacional capaz de mantener su aparato militar en el tiempo.