El Ejército de Colombia está llevando a cabo un proceso de transformación significativa. Uno de los elementos más emblemáticos de esta evolución es el reemplazo del icónico fusil Galil, que ha sido fabricado en el país bajo licencia israelí desde la década de los ochenta, por un nuevo fusil completamente colombiano: el fusil Miranda, desarrollado por la Industria Militar (INDUMIL). Este nuevo modelo, con calibre 5,56 × 45 mm, ha sido concebido con criterios contemporáneos de ergonomía, precisión y adaptabilidad. Su estructura modular permite diversas configuraciones a través de cañones de 8, 13 y 18 pulgadas, adaptándose a las necesidades operativas. Además, cuenta con rieles Picatinny para accesorios ópticos, controles ambidiestros, un peso reducido y materiales poliméricos de alta resistencia.