viernes, 21 de agosto de 2026
Policial

Axel Callís critica reforma de seguridad: «Están analizando qué quedará después de implementarla»

En una entrevista con el programa Radioanálisis, el sociólogo y director de Tú Influyes, Axel Callís, analizó la discusión en torno a la reforma de seguridad. Señaló que el Gobierno busca presionar los límites en esta materia para modificar los márgenes de negociación. Según su análisis, utilizaron la misma estrategia con la megarreforma. «Están con el tejo pasado viendo qué es lo que queda después de eso», expresó.

Callís advirtió que la propuesta del Ejecutivo fue «completamente avisada» a través de una minuta que circuló y se dio a conocer por medios de comunicación, sin que se la adjudicaran explícitamente. «Eso sirvió como un globo sonda para medir la temperatura», explicó.

Posteriormente llegó la propuesta formal y la evaluación más profunda de la clase política y la academia. «Empezaron a tomar la envergadura de lo que venía en términos de pérdidas de derechos esenciales a partir del estado de excepción. Yo creo que es una serie en varios capítulos, donde la gente del mundo de la política, sobre todo los aliados del Gobierno, han ido enterándose por parte y concluyendo por parte la significación real que tiene lo que se presentó», señaló.

Para el coordinador del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, la megarreforma permitió que el Gobierno entendiera que «tenía mayorías que eran bien disciplinadas en términos de votación en la Cámara y en el Senado», lo que motivó la presentación de esta propuesta en seguridad.

«No contaban con que la estrategia de nuevamente dejar al ministro Alvarado de lado, y que sea Arrau el que esté comandando, generara todo este problema con la UDI, que fue el toque de alarma de Guillermo Ramírez el domingo pasado diciendo que ellos no estaban disponibles. Eso produce un cuadro completamente distinto», advirtió.

Como segundo punto de comparación respecto a la megarreforma, planteó que el Ejecutivo busca aplicar la misma táctica que, según su criterio, se empleó con la invariabilidad tributaria. «Se tiraron 25 años, después llegaron a once o doce, dependiendo del caso, y ahora yo creo que usaron una estrategia más o menos parecida: tiraron el tejo muy pasado», comentó.

«Dijeron 240 de este quinto estado de excepción, a lo mejor para llegar, no sé, a 100 u 80. Pensando siempre en esta estrategia de ir mucho más allá y ver cómo retrocede, el reflujo que se llama, ver cómo retroceder para tener un punto de negociación mejor», explicó.

Consultado sobre la búsqueda de apoyo ciudadano por parte del Gobierno, Callís aseguró que «lo que menos le importa ahora es la aprobación ciudadana». Mencionó que el «bencinazo» demostró que «no tienen ningún sentido de buscar apoyo. Más bien tienen un sentido de generar cambios, independiente de los apoyos o la desaprobación que puedan tener».

«El despliegue del ministro Quiroz ha sido completamente contraintuitivo, popularmente. Y yo creo que parte del problema del Gobierno, de lo que el Presidente Kast llama ruidos, es que no tienen un sentido estético, muy fino, muy sensible, con la opinión pública. Le echan para adelante, porque entienden que tienen dos años para hacer eso, que son el 2026 y el 2027. Al final del 2027 se empiezan a esbozar las negociaciones municipal y de gobernador regional, por lo que los partidos van a tender a estar como mucho más díscolos o mucho más apoyados en sus propias ideas que a un apoyo irrestricto al Gobierno», indicó.

El sociólogo afirmó que el Ejecutivo «tiene sentido muy empresarial: si restringimos mucho ahora, tendremos un crecimiento después. Si apretamos mucho ahora en términos de seguridad, después vamos a alcanzar a ver los frutos. El año uno es el año de la inversión, donde hay que generar las condiciones para ver lo que pueda suceder más adelante».

Sobre la reforma de seguridad en sí, Callís identificó «remanentes del estallido social» e insistió en que «están con el tejo pasado, viendo qué es lo que queda después de eso».

«El revés que tuvieron en el Tribunal Constitucional con el proyecto de Escuelas Protegidas fue un balde de agua fría. Entonces, de una u otra forma, están trabajando con los límites mucho más excedidos para ver, al final, qué es lo que queda en términos legislativos», dijo.

Respecto al debate sobre si la administración de José Antonio Kast tiene una perspectiva iliberal, Axel Callís dijo no verlo. Aseguró ver un Gobierno «pasado de rosca», aunque reconoció que «el artículo que restringe las libertades es iliberal». «Pero es parte también de una estrategia de negociación parlamentaria. Hay que ver hasta dónde el Gobierno sostiene eso», indicó.

«Sí creo y comparto con mucha gente que hay contenidos completamente iliberales dentro del proyecto, pero hay que ver hasta dónde llega eso y si el Gobierno se la va a jugar o no. A mí me da la impresión de que tiraron el tejo pasado para ver cómo iba a pasar, como lo hicieron con la invariabilidad tributaria y con eso les resultó», concluyó.

Con Información de radio.uchile.cl

Editor

Redacción.

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