viernes, 21 de agosto de 2026
Policial

Agresores sexuales adoptan nuevas estrategias digitales para captar menores en plataformas en línea

La compañía de seguridad ESET advierte que a medida que los menores utilizan plataformas como videojuegos multijugador, aplicaciones de mensajería y comunidades virtuales, los agresores adaptan constantemente sus tácticas de acercamiento y manipulación mediante herramientas tecnológicas avanzadas.

Aunque el grooming en línea no es una amenaza reciente, las metodologías que emplean los agresores para contactar y captar a niños, niñas y adolescentes evolucionan permanentemente. ESET, a través de su iniciativa Digipadres, ha analizado que actualmente el acoso y la captación digital ocurren en espacios virtuales de uso cotidiano como plataformas de videojuegos multijugador, servidores comunitarios y aplicaciones de mensajería directa, y no únicamente en redes sociales tradicionales. Comprender qué es el grooming y cómo ha evolucionado puede permitir a las familias identificar señales de alerta sin asumir que toda amistad que surge en Internet representa un peligro.

El grooming es un proceso mediante el cual un adulto establece deliberadamente una relación con un niño o adolescente, frecuentemente mintiendo sobre su verdadera identidad o edad, para ganarse su confianza antes de explotarlo o abusarlo. Aunque este delito puede ocurrir en entornos físicos y digitales, Internet ha modificado significativamente la facilidad con la que los agresores pueden contactar a menores y la dificultad que enfrentan los adultos para detectar lo que sucede.

El grooming en línea puede iniciarse en cualquier espacio donde un niño o adolescente se relacione con otras personas: videojuegos multijugador, redes sociales, aplicaciones de mensajería, chats de transmisiones en vivo o comunidades en línea basadas en intereses compartidos. Un mismo agresor puede contactar desde su hogar a decenas o incluso cientos de niños y adolescentes.

La incorporación de nuevas herramientas digitales, incluida la inteligencia artificial, facilita a los acosadores la creación de identidades falsas sumamente convincentes, perfeccionando perfiles ficticios para adaptarse a los gustos y lenguaje de las víctimas. Sin embargo, Digipadres advierte que, pese a los avances tecnológicos, la estrategia psicológica subyacente permanece invariable: los agresores continúan explotando la necesidad natural de amistad, atención, comprensión y sentido de pertenencia que experimentan los menores.

Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, comenta: «A diferencia del acoso fuera de línea, restringido por barreras geográficas y oportunidades de contacto físico, Internet permite a un agresor contactar de forma simultánea a decenas o cientos de menores desde su hogar, aprovechando el dinamismo e inmediatez del entorno digital. A pesar de la aparición de nuevas tecnologías, la mejor estrategia de protección para madres, padres y cuidadores sigue siendo la misma: mantener una comunicación abierta, fomentar hábitos digitales saludables y acompañar de forma constante a los menores».

En las etapas iniciales del grooming, el contacto raramente comienza con contenido sexual explícito o amenazas. Por el contrario, sigue un patrón gradual de manipulación que incluye mostrar un interés inusual en los pasatiempos y situaciones cotidianas del menor, brindar apoyo emocional y validación para establecer un vínculo afectivo rápido, promover el traslado de interacciones desde chats públicos hacia mensajes privados o aplicaciones cifradas, solicitar que el menor mantenga la relación en secreto frente a padres y educadores, introducir conversaciones íntimas de forma gradual una vez afianzada la confianza, y finalmente apelar a la culpa, coerción o amenazas si la víctima intenta alejarse.

Frente a esta dinámica en constante cambio, el especialista subraya que asumir que cualquier amistad originada en Internet representa un peligro no es la solución, sino que se requiere un acompañamiento activo y consciente por parte de los adultos responsables.

Para mitigar los riesgos de exposición al grooming, ESET aconseja mantener un diálogo abierto y continuo con los menores, fomentando un ambiente de confianza donde puedan expresar inquietudes sin temor a ser juzgados. También recomienda promover hábitos digitales saludables enseñando pautas de privacidad y configuración adecuada de cuentas, e involucrarse activamente en los entornos virtuales que frecuentan los menores, conociendo las dinámicas de sus juegos y plataformas predilectas.

Micucci destaca: «Nuevas aplicaciones, herramientas de inteligencia artificial y comunidades en línea seguirán transformando el entorno digital. En lugar de intentar estar al día con cada cambio tecnológico, madres, padres y cuidadores pueden centrarse en lo más importante y duradero: ayudar a los niños y adolescentes a desarrollar la confianza necesaria para reconocer intentos de manipulación, cuestionar comportamientos sospechosos y saber que siempre pueden pedir ayuda. Estas son habilidades que seguirán siendo útiles sin importar cómo sea Internet dentro de cinco o diez años».

Digipadres es una iniciativa de ESET con base en SaferKidsOnline, impulsada para acompañar y concientizar a madres, padres, docentes y cuidadores sobre el uso seguro y responsable de las tecnologías por parte de niños, niñas y adolescentes, brindando contenidos educativos, guías prácticas e investigaciones de actualidad.

Con Información de revistaseguridad.cl

Editor

Redacción.

Deja tu comentario